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Influencia
de
las
bandas
de
música
en
el
aula |
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Ante
la importancia
que las
bandas
de música
tienen en
nuestros
pueblos
y ciudades
y en el
conjunto
de la sociedad,
me he propuesto
estudiar
cuestiones
que tienen
que ver
con la educación
y la formación
que promueven
estas agrupaciones
musicales
y de cómo
influyen,
sobre todo,
en la predisposición
al aprendizaje
y en el
desarrollo
de la personalidad
de los alumnos,
además
de como
y de que
manera contribuye
esta educación
bandística
en la educación
musical
en la escuela.
Antes haré mención
de unas
breves reseñas
históricas
que nos
introducirán
en el mundo
de las bandas
de música
y su función
social.
Las
antiguas
civilizaciones
crearon
y utilizaron
estas
agrupaciones
musicales
a modo
de demostración
de fuerza.
En todas
las campañas
militares
los músicos,
con sus
instrumentos
de percusión
y viento
pretendían
exaltar
los ánimos
de lucha
y minar
la moral
del enemigo
con sus
toques acompasados
de ritmos
percutivos
constantes
y fuertes
antes de
entablar
combate.
Aquí encontramos
uno de los
orígenes
de las bandas
de música,
siendo tan
antiguas
como la
propia guerra
y así lo
atestiguan
los descubrimientos
que se han
hecho en arqueología,
pudiendo
citar como
ejemplo,
además
de otros
muchos,
los relieves íberos
que se exponen
en el museo
arqueológico
de Madrid
donde la
temática
militar
es acompañada
por músicos
que engrandecen
la escena
de guerra.
La
música
ha sido
utilizada
en varias
ocasiones
a lo largo
de la historia
como un
arma. Un
arma muy
eficaz para
la consecución
de distintos
objetivos,
sean cuales
fueren,
buenos o
no tan buenos.
Afortunadamente,
hoy día,
en nuestra
sociedad,
y en lo
que se refiere
a las bandas
de música,
utilizamos
la música
misma como
herramienta
de disfrute
personal
y colectivo
a la vez,
y digo colectivo
porque toda
banda de
música
requiere
de un público
al que pretende
agradar
y esto se
consigue
aunando
todas las
capacidades
personales
para conseguir
una colectividad
efectiva,
siempre
llevada
de la mano
de un intérprete,
que es
el director.
Después
de esta
breve reseña
histórica
y descripción
de la intencionalidad
básica
de una banda
de música,
presentaré una
serie de
conclusiones
a las que
he llegado
gracias
a mi experiencia
como docente
en el aula
y a mi condición
de músico
de banda
durante
más
de catorce
años.
En
estas
líneas
pretendo
analizar
las personalidades
y predisposiciones
al aprendizaje
que me he
encontrado
en el aula
de alumnos
que forman
parte de
una banda
de música.
No sólo
he reparado
en la clase
de música,
donde casi
siempre
los alumnos
más
aventajados
son los
que estudian
música
fuera del
colegio,
sino en
todas las
clases
que he
impartido
como tutor.
En
general,
estos
alumnos
tienen
mayor
gusto
estético
y cultural
y, según
la manera
de actuar
o ser de
su director,
son más
o menos
críticos,
efusivos,
desinhibidos,
atentos,
responsables,
educados,
etc. porque
algunos,
ven en su
director
a un ejemplo
de persona
a la que
hay que
imitar,
algo que
también
tiene que
procurar
todo profesional
de la enseñanza.
Indudablemente,
algo se
adquiere
de la persona
con la que
pasas muchas
horas, ya
que en muchos
casos, además
de ejercer
de director
y profesor
de solfeo
o instrumento,
ejerce
de maestro
de la vida
que es
nuestro
objetivo
principal
como docentes.
Hay
que resaltar
que las
capacidades
auditiva,
de atención,
de memoria,
de expresión
se ven reforzadas
y se dejan
notar en
cualquier
clase que
impartamos
con estos
alumnos
con respecto
a los demás.
Aunque hay
que decir
que no siempre
es así,
pero sí en
la mayoría
de los casos
y reconocer
que también
hay niños
y niñas
igual o
más
capacitados
que los
que estamos
analizando.
Es
curioso
observar
como influye
en la
personalidad,
en la
forma
de ser
y comportarse
de los
niños
que toquen
uno u otro
instrumento.
Otros no
estarán
de acuerdo
con mi tesis,
ya que afirmarían
que el instrumento
no tiene
nada que
ver con
el moldeamiento
de la personalidad.
Pero puedo
verificar
casos en
los que
niños
que han
sido tímidos
y aparentemente
no comunicativos,
han estudiado
trompeta
o trombón
y cuando
han tocado
en sus bandas
las “llamadas” y “solos” característicos
de estos
instrumentos
donde han
de ser valientes
y firmes
en su ejecución,
al cabo
de poco
tiempo se
han convertido
en personas
muy comunicativas,
desinhibidas
e incluso
divertidas,
siendo indicativo
de un alto
nivel de
autoestima.
Además
del desarrollo
de las capacidades
citadas
en el párrafo
anterior.
Con
respecto
a niños
que tocan
instrumentos
de viento
madera,
en el colegio,
son bastante
comunicativos
y tienen
gran capacidad
para memorizar,
posiblemente
debido a
que sus
partituras
son técnicamente
más
difíciles,
ya que tienen
todo el
protagonismo
de la melodía
que requiere
cierto virtuosismo
instrumental
que hay
que trabajar
con muchas
horas de
estudio.
Normalmente
son los
alumnos
que en las
pruebas
escritas
destacan
sobre los
demás.
En comparación
con los
alumnos
que tocan
percusión,
estos no
destacan
en la memoria
como estos últimos,
aunque son
muy creativos
y su desarrollo
psicomotor
es más
elevado,
quizás
debido a
que los
instrumentos
de percusión,
son más
manejables
y favorecen
la improvisación
sin miedo
a equivocaciones.
Tomando
como muestra
alumnos
de sexto
curso
de
Educación
Primaria,
a través
de una observación
de tres
cursos diferentes,
donde su
desarrollo
evolutivo
se basa
en la pérdida
del pensamiento
egocéntrico
y se traduce
en comportamientos
más
cooperativos,
los alumnos
de bandas
de música
se encuentran
predispuestos
y les es
más
fácil
trabajar
en equipo,
de hecho,
ya saben
lo que es
trabajar
en equipo
para conseguir
una meta,
y es que
en la banda
de música
el músico
toca e
interpreta
conjuntamente
para sacar
el mejor
partido
a una obra.
Afectivamente,
en su
relación
con ellos
mismos,
son niños
que raramente
pierden
la autoestima.
Muchos de
los niños
y niñas,
al inicio
de la pubertad
sufren en
ocasiones
baja autoestima
e inestabilidad
emocional
afectiva,
que puede
traducirse
en impulsividad
o agresividad.
Esto, en
la banda
de música,
se controla
inconscientemente
a base de
superación
personal
a la hora
de tocar
cada uno
su partitura,
viéndose
recompensado
en cuanto
a nivel
particular
aporta
al conjunto.
Además
de todo
esto, los
lazos de
amistad
se refuerzan
dentro de
la banda
de música,
ya que no
todo es
tocar, sino
que existen
interactuaciones
entre miembros
de su misma
edad, la “pandilla” y
con miembros
de otras
edades mayores
que comparten
un mismo
objetivo
dentro de
la banda
de música,
considerándose
todos iguales
para la
consecución
de dicho
objetivo.
Una actividad
que propicia
este gran
logro social
dentro de
estas agrupaciones
son los
viajes culturales
o de ocio,
donde se
refuerzan
estos lazos
de amistad,
no solo
en su relación
de iguales,
sino también
con los
mayores,
que ejercen
su función
de padres
en estos
casos, aunque
vistos por
los niños
desde un
punto de
vista de
amigo/a,
fomentándose
una relación
donde el
más
pequeño
crea confianza
con el “alumno” mayor
y lo respeta
y valora,
sirviéndole
de ejemplo
para su
vida. Lo
que conlleva
una responsabilidad
por parte
del mayor.
Añadiremos
también,
que todo
esto se
traduce
en el ámbito
escolar
en una buena
predisposición
a entablar
lazos de
amistad,
donde todos
son considerados
iguales
eliminándose
criterios
de elegir
amigos por
el sexo,
raza, religión,
o minusvalías.
La
banda
de
música,
que ofrece
una educación
musical
y para la
vida, ayuda
a la formación
integral
del individuo,
dada su
excelente
contribución
a la educación
intelectual
y emocional.
Como ya
sabemos,
la educación
musical,
ya sea en
el aula
o en las
clases particulares
de la banda
de música
son muy
gratificadoras,
facilitando
nuestras
tareas cotidianas,
ya que entre
otras cosas
aprendemos
conscientemente
a controlar
la respiración,
a mejorar
el ritmo
cardíaco,
a mejorar
la coordinación
psicomotriz,
a controlar
el estrés
al que se
somete hoy
día
al niño,
se estimula
la digestión,
se refuerza
la memoria
y el aprendizaje,
se crea
una sensación
de seguridad
y bienestar,
se reduce
la tensión
muscular
a base de
controlar
constantemente
sus músculos.
El
docente
debe aprovechar
la dinámica
de trabajo
de estos
alumnos
y sus cualidades
para encauzar
sus intencionalidades
educativas
con respecto
a los demás
y a la acción
educativa.
Hay que
fomentar
la participación
de los alumnos
en las distintas
manifestaciones
artísticas
y una de
ellas puede
ser la que
ofrecen
las bandas
de música.
En el colegio,
para que
la enseñanza-aprendizaje
siga los
cauces en
los que
las nuevas
metodologías
se basan
en la viabilidad
del aprendizaje
significativo,
hay que
basarse
en las relaciones
grupales
y promulgar
una forma
de trabajo
encauzada
por el “constructivismo” que
debe adquirir
importancia
frente al
activismo
del “conductismo”,
dinámica
esta última,
utilizada
en la anterior
E.G.B.,
donde el
alumno era
un simple
receptor
de un conocimiento único
impartido
por el profesor
que era
el poseedor
inequívoco
del mismo.
Podemos
concluir
que la
banda
de
música
infantil
o juvenil
favorece
el desarrollo
de la Educación
Musical
en el aula,
y esta a
su vez influye
positivamente
y fomenta
la creación
de bandas
de música,
donde el
alumno,
fuera del
aula y complementándose
con esta,
puede desarrollarse
como persona
y artista,
siendo la
banda otra
dimensión
cultural
en su vida.
ANTONIO
MATEOS
VERA
Maestro
de Educación
Primaria
- Especialidad
Música.
Presidente
de la Asociación
Cultural
Banda
de Música
de Alozaina.
Fundador
y profesor
de viento-metal
y percusión
de la
Escuela
de Música
de la
A.C.
Banda
de Música
de Alozaina.
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