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Flauta
y
Flautín |
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La
flauta se
considera
uno de los
instrumentos
más antiguos
y uno de
los pocos
que es común
a la mayoría
de las culturas.
Los hallazgos
arqueológicos
permiten
constatar
la presencia
de flautas
verticales
en Europa
desde hace
algo más
de 20.000
años. La
flauta travesera
se difundió
en la Edad
Media, aunque
esos modelos
eran muy
distintos
del actual.
En el siglo
XVI, momento
en el que
la flauta
travesera
se afianzó
en el continente
europeo,
presentaba
muy pocos
agujeros,
estaba desprovista
de llaves
y era de
madera.
Vivía, además,
a la sombra
de la flauta
dulce, que
acaparaba
el interés
de músicos
y autores.
Esta situación
cambió durante
el Barroco.
Surgieron
los primeros
virtuosos
y los constructores
mejoraron
de forma
progresiva
el instrumento.
Estas aportaciones
se convirtieron
en una verdadera
revolución
durante
la primera
mitad del
siglo XIX,
cuando nació,
de la mano
de Theobald
Boehm, la
flauta travesera
moderna.
A partir
de entonces,
el instrumento
adquirió
un protagonismo
indiscutible
y el repertorio
específico
aumentó.
Durante
el siglo
XX, la flauta
travesera
dejó de
estar únicamente
vinculada
al ámbito
clásico
para integrarse
a las formaciones
de jazz
y rock.
Una concepción
del virtuosismo
renovada
conllevó
la aparición
de grandes
solistas
que hoy
continúan
explorando
las cualidades
del instrumento
y adaptando
su técnica
a los nuevos
tiempos. El
flautín
o píccolo
es el instrumento
más agudo
de la orquesta.
Su timbre
penetrante
hace que
pueda escucharse
sobre los
demás cuando
interviene.
Nació hace
200 años
aproximadamente
como miembro
de las
bandas de
música
militar.
Mide la
mitad que
la flauta
travesera,
el más
delgado
y su sonido
más agudo.
Puede estar
construido
de metal
o de madera
y, al igual
que su
pariente
mayor,
también
posee llaves
para tapar
los agujeros.
En
la
Banda
de Música
de Alozaina
tocan la
flauta y
el flautín:
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Miguel
Bermúdez
Gaona |
Elisabeth
Rojas Merchán |
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Almudena
Dueñas Rojas |
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