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Fundación
y
Primeros
Directores |
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Los
comienzos
de la Banda
de Música
de Alozaina
datan del
año
1864.
Antes,
un
maestro
de escuela
llamado
D. Francisco
Sánchez
empezó a
dar
clases
musicales
a un
grupo
de alumnos
entre
los
que se
encontraban
los
hermanos
Aguilar
Rojas:
Juan,
Francisco,
José y
Miguel.
A
finales del
s. XIX, la
villa de
Alozaina
viviría
una época
próspera.
Tenía
cerca de
cuatro mil
habitantes.
Contaba con
un periódico,
“El
Reformista
Administrativo”
(su
director
era F. Martín
de la Cruz).
Además
tenía
tres librerías,
tres corresponsales
de periódicos,
dos médicos.
Había
una escuela
para niños
y otra para
niñas
que se llamaba
la “academia”
ubicada
en la casa,
hoy propiedad
de José
Rueda
Trujillo,
sito en la
Plaza de
la Constitución
(testimonio
de José
Rueda).
El maestro
más
recordado
en esta
época
es D. Jerónimo
del Río.
En el aspecto
industrial
destacamos
que existían
dos molinos
de zumaque,
nueve molinos
de aceite
y seis molinos
de harina
(Anuario
de 1901).
La
economía
era próspera
y por ende
las actividades
culturales
debieron
proliferar.
Teniendo
la estructura
social de
finales del
s. XIX reminiscencias
de “Antiguo
Régimen”
donde
la clase
trabajadora
aún
no podía
disfrutar
de una educación
amplia. Llama
la atención
que todos
los miembros
de aquella
primera Banda
de Música
pertenecieran
a la clase
obrera y
tuvieran
acceso a
la cultura
musical hasta
el punto
de formar
una Banda.
Y no solo
se nos habla
de la Banda
de Música,
sino también
de representaciones
de zarzuelas
y de la existencia
de un Coro
Parroquial.
No
sabemos el
tiempo que
necesitaron
los alumnos
de D. Francisco
para aprender
a tocar los
instrumentos
musicales.
Pero sí
sabemos
que en 1864
tocaron por
primera vez
(archivo
de D. Diego
Marín).
También
sabemos que
José
Aguilar
Rojas hacía
las funciones
de director,
si así
podemos
llamarlo.
Aunque
él
tocaba un
instrumento
como los
demás,
daba la entrada
al comenzar
a tocar.
Tal vez por
ser el alumno
más
aventajado
y el mayor
de los hermanos.
La idea de
formar una
Banda debió
surgir
una vez que
estos alumnos
aprendieron
las lecciones
básicas
de solfeo.
El
primer Director
fue José
Aguilar
Rojas (¿1850?-1938)
que fue componente
de aquella
primera Banda
de Música.
Comenzó
tocando
el “requinto”,
y tal vez
por ser el
alumno más
aventajado
o por ser
el mayor
daba la entrada
a la hora
de tocar.
De ahí que
terminó
siendo
el director.
Era un joven
de unos catorce
o quince
años
cuando en
1864 tocaron
por primera
vez en público.
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BANDA
DE MÚSICA
DE ALOZAINA EN
1915. Sentados
de izquierda a
derecha: Miguel
Aguilar Rojas (Titigue),
José
Aguilar
Rojas y Francisco
Aguilar Rojas.
De
Pie de izquierda
a derecha: Alfonso
Aguilar González,
Francisco Aguilar
González,
Diego Aguilar Gil,
José
Aguilar
Gil, Juan Aguilar
González
(hijo de Francisco)
y Juan Aguilar González
(hijo de Juan).
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Marcha
José
al
ejército
y es destinado al norte
de España.
Allí
perfecciona
y amplía
sus conocimientos musicales.
Pertenece a la Banda de
Música
de su Regimiento y llega
a ser músico
de segunda, con una graduación
equivalente a la de sargento
actual. Debido a una enfermedad,
vuelve del ejército.
Se hace cargo de la Banda
con gran satisfacción
para sus compañeros.
Ya, mayor, le asistirá
en
la dirección
su hijo Diego que destacará
sobre
los demás
componentes. Se casó
en
primeras nupcias con Dolores
Gil Torrejón.
De este matrimonio nacerá
su
hija Francisca. Queda viudo
y vuelve a casarse en segundas
nupcias con Remedios Gil
Domínguez,
de cuyo matrimonio nacerán
cinco hijos: Catalina,
Diego, Esperanza, José
y
Carmen. Diego y José
serían
posteriormente directores
de la Banda. Catalina y
Francisca aprendieron la
cultura musical, llegando
a cantar en el Coro Parroquial
e interpretar algunas zarzuelas.
Catalina además
tocaba muy bien el acordeón.
No
sabemos en qué
año,
pero José
se
trasladó
a
Casarabonela para formar
una Banda de Música.
Y posteriormente, marcha
a El Burgo donde viven varios
años,
fundando igualmente otra
Banda (debió
ser
en la primera década
de este siglo).
Murió
en
el año
1938 en la calle Iglesia,
nº 5
de Alozaina; viejo, cansado,
pero orgulloso de haber
dedicado toda su vida a
la música
y de haber visto como sus
sucesores continuaron su
labor.
El
segundo Director fue Andrés
Rivas de la Torre. Debió
ser
en la época
en que José
marchó
al
ejército
cuando tomó
la
dirección
Andrés.
O tal vez cuando aquél
se fue a Casarabonela y
El Burgo. Lo cierto es que
en un acta del Pleno del
Ayuntamiento se nombra a
Andrés
como director de la Banda
de Música
(28-8-1907). Su hijo Manuel,
según
testimonio grabado en magnetófono,
recuerda que siendo
él
muy pequeño
su padre tocaba todos los
instrumentos, pero que tuvo
que retirarse a causa de
una enfermedad. A pesar
de ello, recuerda Manuel,
que seguía
copiando las partituras
de todos los instrumentos
que después
repartía
entre los músicos.
Tuvo
Andrés
catorce hijos. Los varones
pertenecieron a la Banda
, aunque en diferentes
épocas.
Bartolomé,
tocaba el clarinete. Andrés,
el bajo. José,
el trombón.
Paco, todos los instrumentos
menos el clarinete. Y Manuel,
la caja y el clarinete.
El
tercer director fue Diego
Aguilar Gil. Entre 1915
y 1920, no se sabe exactamente,
se hace cargo de la dirección.
Corta fue la etapa de Diego
al frente de la Banda ,
pues en 1923 se marcha a
Tolox. Allí
formará
una
Banda que durará
hasta
los años
de la Guerra Civil. Actuó
esta
Banda en las ferias de los
pueblos vecinos, incluso
llegó
a
tocar en Alozaina durante
la feria. Alternó
Diego
sus funciones de director
con el oficio de zapatero
como casi toda su familia.
Tras
la marcha de Diego a Tolox,
le sucede en la dirección
su primo José
Aguilar
González
(Pepito Roque) que tenía
grandes cualidades musicales
.Durante su etapa, la Banda
llegó
a
tener un excelente plantel
de músicos.
Se casó
Pepito
con Luisa Gil Rueda de cuyo
matrimonio nacieron seis
hijos: Rosario, Francisca,
María
Luisa, Juan y José.
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BANDA
DE MÚSICA
DE ALOZAINA
EN
1924. Sentados de izquierda
a derecha: Juan
Aguilar González
(hijo de Juan Aguilar
Rojas), Francisco
Aguilar Rojas,
Juan Aguilar González,
José
Aguilar
González,
Bartolomé
Rivas
Guerrero, Francisco
Rivas Guerrero y
Andrés
Rivas Guerrero.
De
pie de izquierda
a derecha: Juan Navarro
Almagro, Andrés
Muñoz
Aguilar, José
Ortuño,
Agustín
Carrasco, Antonio
Campos Trujillo,
Francisco Aguilar
González
y Alfonso Aguilar
González.
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En
el año
1925 sucederá
algo
sorprendente, inusual y
poco frecuente en un pueblo
pequeño
de las características
de Alozaina. Por desavenencias
familiares surge una nueva
banda, la Banda Nueva. Nos
encontramos, pues, con dos
Bandas. La Banda anterior
se denominará
“Banda
Vieja”
que
seguirá
bajo
la batuta de Pepito Roque.
Y de la “Banda
Nueva”
tomará la
dirección
José Aguilar
Gil, hijo del primer director.
Tuvo bastante
éxito
la Banda Nueva. Llegó a
estar integrada por unos
veinte músicos,
rivalizando en todo momento
con la Banda Vieja. La primera
autoridad municipal de Alozaina
en estos años,
quiso mediar en la rivalidad
concediéndoles
actuar en las dos ferias:
una en la de Santiago y
la otra en la de Septiembre.
Así se
evitó los
enfrentamientos musicales,
pues no llegaron a otra
cosa, sino simplemente a
rivalizar en quién
tocaba mejor y más
fuerte, por lo que debería
formarse una gran algarabía
musical. Debutó
la
Banda Nueva el día
de la fiesta de los somatenes,
cuyo jefe D. Juan Marín
(padre de D. Diego Marín)
presidió
el
desfile por las calles del
pueblo hasta la Parroquia
, donde se celebró
la
Santa Misa.
La
pugna y controversia entre
los músicos,
quizás
fuese la causa que dio al
traste con la Banda Nueva.
Solo duró
cinco
años.
Hacia 1930 ya se había
disuelto, continuando la
Banda Antigua a la que se
incorporaron muchos músicos
de la extinta. José
dejará
la
dirección,
pero volverá
en
los años
cuarenta. Será
el
director que cubra la etapa
más
larga, durante la cual pasarán
por la Banda más
de cien músicos
(según
censo realizado en 1983).
Tras
la marcha de Pepito Roque
a Málaga
se hace cargo de la Banda
su primo Juan Aguilar González
(1900-1976), hijo de Juan
Aguilar Rojas. Esto ocurría
hacia el año
1935. Tuvo Juan Aguilar
cinco hijos de su matrimonio
con Dolores Guerrero Vicario:
Francisco, Anita, Carmen,
Antonio y Dolores. Francisco
formará
parte
de la Banda tocando primero
la caja y después
el saxofón,
instrumento que llegará
a
tocar de forma admirable.
Antonio no pertenece a ninguna
Banda, pero su afición
es tan grande que mata el
gusanillo de la música
con el acordeón.
Llegó
a
formar, en los primeros
años
de los ochenta, la orquesta
Rocío,
con un grupo de amigos;
principalmente el
“redoblante”
y
Miguel Guerrero; que con
sus chanzas y juergas hicieron
pasar muy buenos ratos a
sus paisanos. Recibió
Juan
Aguilar clases de música
del abogado Francisco Bermúdez.
Cubrió
la
dirección
en una de las etapas más
difíciles
de la Banda , debido a la
situación
surgida con la llegada de
la República
(donde difícilmente
tenían
que elegir si tocar en uno
u otro mitin de los diversos
partidos políticos)
y posteriormente con la
triste etapa de la Guerra
Civil y de la posguerra.
En 1944, Juan Aguilar decide
abandonar la dirección
de la Banda y la música,
retirándose
a su oficio de zapatero.
Oficio unido tradicionalmente
como la música
a la familia Aguilar desde
que tenemos noticias de
ella.
Tras
la retirada de Juan Aguilar,
vuelve como director José
Roque,
como le llamábamos
todos los que le conocimos.
Debido a su experiencia
anterior, José
Roque
tomará
la
batuta con decisión
y arrastrará
tras
de sí a
mayores y jóvenes
que aprenderán
de su mano las notas musicales;
entre ellos como no, sus
seis hijos varones: José,
que tocará
el
saxofón,
Andrés,
el clarinete, Francisco,
la caja y la batería,
Jorge, el bombardino y la
trompeta, Antonio, el trombón
y el bajo y Diego, que dominará
la
percusión.
Además
de estos hijos, tiene dos
hijas también
de su matrimonio con Josefa
Campos Rubios: Remedios
e Isabel.
Tras
dejar la dirección
Juan Aguilar en 1944, como
indicábamos
anteriormente, vuelve como
director José
Aguilar
Gil. En sus frecuentes salidas
a Yunquera y El Burgo, sobre
todo después
de las actuaciones de la
Banda , solían
hacer pequeños
bailes en casa particulares.
En cierta ocasión,
en la posada de Yunquera,
José
Muñoz,
acompañado
de la batería,
formó
tal
juerga tocando la trompeta
que la gente no cabía
en la casa y bailaban en
el corral y en la calle.
Entusiasmados lo sacaron
a hombros. José
Muñoz
ha tocado la trompeta y
el fliscorno.
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BANDA
DE MÚSICA
DE ALOZAINA EN
1945 EN LA PLAZA
DE CASARABONELA. De
pie de izquierda
a derecha: Pedro
Domínguez
Guerrero, Antonio
Sepúlveda
Rubio, Bernardo
Rojas Trujillo,Francisco
Cantos Ruiz, Antonio
Galván
Pérez,
José
Sánchez
Aguilar, Tomás
Cueto Rueda, Fernando
Domínguez
Chaves, Antonio
Pérez
Aguilar, Alonso
Bermúdez
Piñero,
José Muñoz
Aguilar.
Sentados
de izquierda a derecha:
Juan Cueto Rueda,
Antonio del Río
Rojas, Antonio Sánchez
Aguilar, Andrés
Aguilar Campos, José
Aguilar
Gil (Director), José
Aguilar
Campos, Juan Sánchez
Aguilar, Antonio
Garcés
Piñero,
Felipe Trujillo Domínguez.
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La
mejor contrata que hizo
la banda de música
en aquellos tiempos, fue
en Casarabonela. Allí toco
José Aguilar
Campos por primera vez en
el año
1945, y el importe ascendió
a
la escandalosa cantidad
de DOS MIL PESETAS, para
toda la banda.
Los
ensayos de la Banda en los
años
cuarenta se hacían
en una pequeña
casa en la Plaza de María
Sagredo, esquina con la
calle Rodahuevos. Casi todas
las noches se reunían
tras volver de las faenas
agrícolas
o de las zapaterías
o de las construcciones.
Pues ciertamente los componentes
de la Banda fueron en su
mayoría
obreros que además
de gustarles la música,
no despreciaban las pocas
pesetas que podían
conseguir. El repertorio
de esta
época
era de unas catorce o quince
obras, cuyas partituras
debían
copiar cada cual.
A
José aguilar
Gil le sucede en la dirección
su hijo José Aguilar
Campos.
Éste
tenía
unos 12 años
cuando un buen día
se presentó
su
padre con un clarinete que
había
comprado en los baratillos
de Málaga.
Hasta esa edad no había
aprendido nada de música
ni había
tenido en sus manos instrumento
musical alguno. Recuerda
que su padre comenzó
a
darle las primeras lecciones
en el método
de música "Eslava".
Aprendió
con
rapidez, y en la feria de
aquel año,
cuando la Banda tocaba diana
en la plaza,
él
desde su balcón
les acompañaba.
En 1941 convence a su padre
y se incorpora a la Banda
que entonces dirigía
Juan Aguilar. Tocaba un
clarinete de 13 llaves y
después
uno de 15 llaves que le
prestará
el "maestro".
Su primera actuación
fue durante la Semana Santa
de ese año.
La primera salida a otro
pueblo con la Banda la hizo
José
en
abril de 1941 a la feria
de Guaro, donde tradicionalmente
acudían
desde muchos años
atrás.
Este mismo año
actuaron en las ferias del
Carmen en Tolox, de Santiago
y Santa Ana en Alozaina
y de nuestra Señora
del Rosario en Yunquera.
Siendo ya director su padre,
empieza a tocar el bombardino.
Desde
1948 hasta 1951 estuvo José Aguilar
Campos (hijo de José Aguilar
Gil al que sucederá
en
la dirección)
en el ejército.
Hizo la mili en el Regimiento
Aragón
17 de Málaga.
Perteneció
a
la Banda de Música
tocando el saxofón.
Era su director D. José
Andreu
Navarro. A la vuelta de
la mili la Banda de Música
de Alozaina había
decaído.
El único
contrato que se hizo aquel
año
fue en Tolox, acompañando
a San Roque. La Banda de
Alozaina siempre ha tenido
fama de ser la
única
capaz de aguantar
“la
cohetá”.
José anima
a sus hermanos y a otros
amigos, como los hermanos
Rojas para seguir tocando
como en años
anteriores. Su entusiasmo
sirvió
para
realzarla nuevamente.
En
1952, con uniformes nuevos,
actuaron en las ferias de
Tolox, Casarabonela, Serrato,
El Burgo, Yunquera y, como
no, en las de Alozaina.
En estos años
empezaron a ser contratados
para las verbenas que a
lo largo de la orilla del
Río
Grande, desde las Millanas
hasta Coín,
se celebraban durante el
verano, especialmente en
las fiestas de San Juan
y San Pedro. Se dividían
los músicos
en grupos y así podían
actuar en dos o tres verbenas
a la vez. Cobraban en estos
años,
unas cuarenta pesetas por
músico
y día.
Salían
andando al atardecer con
sus instrumentos al hombro
y volvían
a la mañana
siguiente.
En
los años
sesenta, en una de las actuaciones
de la feria de Istán,
recuerda José una
graciosa anécdota.
Hasta allí
los
trasladaba en su taxi, Francisco
Sánchez
Trujillo (Paco el sastre).
Por entonces, diez o doce
personas podían
ir en un coche, apretados
o sujetos a las puertas
por fuera; siempre mejor
que ir andando. Los músicos,
como artistas que eran,
tenían
éxitos
con las jóvenes
de los pueblos donde actuaban,
y ellas los preferían
para bailar. Así pues,
en Istán,
mientras uno de ellos tocaba,
normalmente pasodobles,
los demás
bailaban con las muchachas.
Los jóvenes
del pueblo sentían
celos y envidia de los músicos.
Al año
siguiente, se encontraron
en el lugar donde tocaban,
un entarimado muy alto al
que había
que subir con unas escaleras.
Hicieron subir a todos los
músicos
y quitaron las escaleras
para que no pudieran bajar
a bailar con las muchachas.
No
siempre ha sido bien tratada
la “Música”
en
Alozaina por parte de los
responsables municipales.
En los años
cincuenta fue una
época
de excepción.
La primera autoridad llegó a
un acuerdo con el director
(José Roque,
padre): Se hizo un contrato
para que tocaran todos los
domingos en la plaza del
pueblo desde las fiestas
del Corpus Christi hasta
la feria de septiembre.
Al atardecer se empezaban
a oír
los sones del pasodoble,
Mazurca…
Los “pecheros”
mayores,
jóvenes
y niños,
calzados sus zapatos nuevos
(quien los tuviera) se reunían
en la plaza y allí
disfrutaban
bailando al ritmo que les
marcaba su banda. Para realizar
los ensayos, el alcalde
D. Francisco Trujillo Sánchez
les concedió
la
casa del Ayuntamiento viejo,
en calle Coín
número
diez. Este edificio ha sido
posteriormente Casa de Cultura
y circunstancialmente Instituto
de Enseñanzas
Medias hasta que se construyó
el
edificio destinado a este
fin. José
ayudaba
a su padre en los ensayos
y enseñaba
a los alumnos nuevos. Siempre
ha sido norma que los músicos
veteranos ayuden a tomar
las lecciones a los novatos.
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BANDA
DE MÚSICA
DE ALOZAINA EN
1962.
Foto realizada
en el Convento
de las Flores de
Álora. |
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Los
contratos aumentaron. Fueron
a ferias de pueblos más
lejanos como Fuengirola,
Mijas, Torrox, Periana,
Cártama,
Álora,
Frigiliana, Ventas de Zafarraya,
Riogordo, Igualeja, Pujerra,
Cuevas del Becerro, Teba,
Coín,
Alhaurín
el Grande, Alhaurín
de la Torre , Marbella,
Villanueva del Trabuco,
Villanueva del Rosario,
Archidona, Canillas de Albaida,
Benahavís,
Ronda, etc.
A
partir de 1956 empieza la
emigración
de muchos de los componentes
de la Banda. En los años
sesenta comienzan a irse
los hermanos de José
a
la policía
municipal de Málaga,
Andrés,
Paco, Jorge y Antonio ingresaron
en ella. En 1974 se marcha
José a Álora
como funcionario municipal.
La música
no dio nunca para comer.
La falta de trabajo y las
mejores perspectivas económicas
en otros lugares obligó a
muchos a dejar su pueblo.
Pero muchos músicos,
allá donde
fueron, nunca dejaron la
música.
Algunos, entre ellos los
hermanos de José,
volvían
a reunirse para tocar en
las ferias o alguna que
otra fiesta.
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